Beato Marianito

-Primogénito de los siete hijos de Pedro José Euse, de ascendencia francesa y María Rosalía de Hoyos, el beato Mariano de Jesús Euse Hoyos nació en Yarumal (Antioquia – Colombia), el 14 de octubre de 1845. Para esquivar el influjo de la escuela laica de entonces, pedro y Rosalía prefirieron ser ellos mismos los maestros de sus hijos, educándolos en el temor de Dios.

Desde los diez y seis años Marianito acompañado de su tío, el Padre Fermín de Hoyos, en las Parroquias donde éste se desempeñaba, sirviendo como sacristán, mientras aprovechaba el tiempo libre para adelantar algunos estudios. Allí se aficionó a la oración personal y al trabajo. En 1868 ingresa al seminario de Medellín, recién fundado. Entre sus condiscípulos se encontraron muchos que fueron luego honra de la Iglesia y de las letras, como el futuro presidente de Colombia don Marco Fidel Suárez.

A comienzos de 1870 es recibido como clérigo y el 14 de julio de 1872, ordenado presbítero por el obispo Valerio Antonio Jiménez, con quien lo unía algún parentesco. Inicia su misterio Sacerdotal como vicario Parroquial en San Pedro (1872 – 1875), y en varios lugares de la extensa diócesis. En marzo de 1876 llega a la población de Angostura, para ayudar al anciano párroco, el padre Rudesindo Correa, a quien cuida con desvelo y dedicación.

Después de una breve ausencia para servir en Sabanalarga (Antioquia), en 1878 regresa ya como cura en propiedad a la misma población, en enero de 1882, en la cual permaneció durante cuarenta y cinco años. Con la gracia de Dios, supo sortear las dificultades de todo orden que amenazaban su labor pastoral, como fueron las frecuentas guerras civiles y la persecución contra el clero. En sus manos florecieron numerosas obras materiales, y la vida espiritual de la parroquia no sólo se sostuvo, sino que adquirió tal pujanza, que todavía hoy se percibe.

Fue un celoso evangelizador, con sus catequesis y pláticas doctrinales sencillas sobremanera. Sabía salpicarlas además con provechosas anécdotas, al alcance de sus oyentes. Tuvo especiales cuidados de padre para con los niños. Profesó especial afecto a los campesinos, en cuyo ambiente se había levantado. Sentía y vivía todos sus problemas y trataba de solucionarlos. Continuamente iba en busca de las ovejas descarriadas, por quienes oraba y hacía orar. Su ilimitada caridad no le consentía dejar miseria alguna sin remediar.

Daba lo que tenía, hasta la propia ropa y su escaso pan diario. Hubo una época de gran penuria, a finales del siglo XIX, durante la cual repartía íntegras a los pobres, a quienes llamaba “los nobles de Cristo” las ofrendas colectadas en la Parroquia. No dudando para ello suspender los trabajos de construcción del actual templo, iniciado por el Padre Bernabé Hernández. El Padre Marianito lo embelleció con el sagrario, el reloj y las campanas. Miraba como propios los dolores ajenos; de ahí su solicitud por los enfermos. Acudía a todos los lugares, por distantes que fueran, de día o de noche en busca de los enfermos. A todos apoyaba, ayudándolos con su cariño y la administración de los sacramentos. Quebrantada su salud por los trabajos, los años y las penitencias, ya cercano a la muerte pidió ser confortado con la Eucaristía y la unción, antes de perder el conocimiento.

Cerca de la media noche del 12 de julio de 1926, murió en la mayor pobreza, pues hasta la ropa de cama era prestada por haberlo repartido todo entre los pobres. “ya he vivido bastante. Ahora mi mayor deseo es ir a unirme con Jesús”, fueron sus ultimas palabras. Muchos favores se cuentan del Padre Marianito durante su vida. Con su visita y una breve oración, sanó muchos enfermos, arregló variados litigios entre campesinos por asuntos de linderos, protegió de catástrofes a su feligresía. Todas estas circunstancias hicieron de él una copia del Santo Cura de Ars, realizada en nuestro territorio. El Padre Marianito es el primer colombiano, que vivió y murió entre nosotros, que llega a los altares. Es además el primer Párroco de América cuya santidad es reconocida por la Iglesia. Fue beatificado en Roma, por el papa Juan Pablo II, el 9 de abril de 2000.



Semblanza del Beato Marianito Imprimir E-mail
  • NACIMIENTO: El 14 de octubre de 1845, en Yarumal.
  • BAUTISMO: El 15 de octubre de 1845, en Yarumal.
  • CONFIRMACIÓN: El 22 de septiembre de 1847, en Girardota.
  • INGRESÓ AL SEMINARIO: De Medellín, el 3 de febrero de 1869.
  • ORDENACIÓN SACERDOTAL: El 24 de Julio de 1872.
  • VICARIO COOPERADOR DE SAN PEDRO: Entre 1872 y 1876.
  • VICARIO COOPERADOR DE ANGOSTURA: Entre 1876 y 1878.
  • PÁRROCO DE SABANALARGA: Entre 1878 y 1881.
  • PÁRROCO DE ANGOSTURA: Del 21 de enero de 1882, al 12 de julio de 1926.
  • MUERE: El 13 de julio de 1926.
  • SEPULTADO: En la capilla de El Carmen en Angostura, el 13 de julio de 1926.
  • EXHUMACIÓN: De su cadáver, el cual se encuentra actualmente momificado.
  • TRASLADADO AL TEMPLO PARROQUIAL: El 11 de julio de 1936.
  • INTRODUCCIÓN DE LA CAUSA DE BEATIFICACIÓN: El 10 de octubre de 1980.
  • PROCLAMACIÓN DE LAS VIRTUDES HEROICAS: El 3 de mayo de 1981.
  • TÍTULO DE VENERABLE: Lo empieza a ostentar el 3 de marzo de 1990.
  • APROBACIÓN DEL MILAGRO: El 26 de marzo de 1999.
  • APRUEBACION DE LA BEATIFICACIÓN: Por el Papa Juan Pablo II, el 29 de junio de 1999.
  • BEATIFICACIÓN: El 9 de abril de 2000.
 


Pastoral Familiar

Pastoral Familiar - Equipos de Nuestra Señora

Pastoral Social

Fundación Canales de Amor Servidores del Servidor

Desarrollado por

Desarrollado por ProyectoInteractivo.com

Contáctenos

Contáctenos

Nuestros Horarios

Conoce nuestros horarios